El documento describe la evolución de los museos desde la antigüedad como templos dedicados a las musas, diosas de la memoria, hasta su desarrollo en la antigua Alejandría y Florencia. Más tarde surgieron importantes museos como el Ashmolean, el Británico y el Louvre entre los siglos XVI y XVII. Actualmente, los museos adquieren, conservan, investigan, educan y exponen obras para el deleite y estudio del público, cumpliendo con el derecho humano al acceso a la cultura.