La nefropatía se refiere al daño en los riñones, con diferentes tipos que incluyen diabetes e hipertensión, y su tratamiento implica ajustar la dieta según las fases de la enfermedad. Las recomendaciones dietéticas incluyen la reducción de proteínas, sodio, potasio y fósforo, adaptándose a las necesidades del paciente en cada estadio. Un enfoque integral de dieta, monitoreo médico y ajustes ayuda a mejorar la calidad de vida y ralentizar la progresión de la enfermedad renal.