El movimiento de la Nueva Era no es un movimiento religioso tradicional sino una corriente de pensamiento sincretista y descentralizada que incorpora elementos de diversas tradiciones espirituales y filosóficas. Se caracteriza por la creencia en una Era de Acuario que traerá cambios globales, el rechazo a las distinciones entre el bien y el mal, y la búsqueda de la armonía a través de prácticas holísticas y la conexión con la naturaleza.