El documento enfatiza la importancia de mantener la pureza espiritual y la obediencia a Dios, evitando la contaminación por prácticas impuras y enseñanzas ajenas. Se citan diversos versículos que abordan la santidad requerida para los sacerdotes y la necesidad de ofrecer sacrificios sin defecto. A lo largo del texto, se reitera que la relación del creyente con Dios debe ser prioritaria y libre de influencias corruptas.