El documento reflexiona sobre las actitudes contradictorias que las personas tienen hacia Dios y la iglesia en comparación con otras actividades como el deporte o el entretenimiento. Señala que solemos encontrar el tiempo más largo o difícil cuando se trata de asuntos religiosos, pero que pasamos el tiempo más rápido en otras distracciones. Finalmente, anima a la gente a no tener miedo de hablar de Dios y darle gracias.