El noviazgo es un período crucial y debe ser vivido con responsabilidad y perspectiva hacia el matrimonio, ya que toda relación amorosa debe estar fundamentada en el amor y el compromiso mutuo. Los jóvenes deben evaluar sus condiciones personales, como edad, cultura y relación con los padres, y entender que el matrimonio no resolverá problemas personales preexistentes. La calidad del noviazgo influirá directamente en la felicidad matrimonial, y es esencial que se mantenga la autoestima y el respeto mutuo durante esta fase.