Este documento describe las muchas formas en que los católicos pueden vivir su fe, incluyendo dar a Dios el primer lugar en sus vidas, asistir a misa los domingos, rezar y leer la Biblia durante la semana, ayudar a los pobres y necesitados, controlar los apetitos carnales, visitar a los ancianos y enfermos, leer la Biblia antes que novelas, perdonar a los demás, confesarse cuando pecan, y dejarse amar por Dios como un padre amoroso.