Hace aproximadamente 1500 millones de años, cuando se formó la Tierra, ya había vapor de agua en su interior. Después de erupciones volcánicas, la Tierra se enfrió y el vapor de agua se condensó y cayó como lluvia. El agua que bebemos hoy es la misma que cayó como lluvia hace millones de años y que bebieron seres como dinosaurios, romanos e hombres prehistóricos.