El documento aborda la importancia de integrar nuevas tecnologías en la gestión de destinos turísticos inteligentes para aumentar la competitividad y productividad en el sector. Se enfatiza en el papel de la tecnología para optimizar servicios y facilitar la información a los viajeros, quienes, aunque están en línea, muestran una relación reticente con la tecnología. Además, se discute la necesidad de una aceptación alta del modelo tecnológico para consolidar la revolución hacia una economía del conocimiento.