La gestión de la cadena de suministro (SCM) es fundamental para la competitividad empresarial, pues impacta en los resultados a través de costos, calidad y satisfacción del cliente. Ejemplos de empresas exitosas en SCM como Zara, Mercedes Benz y Carlsberg muestran la importancia de integrar tecnología y gestión colaborativa para mejorar la eficiencia y adaptarse a los cambios en el mercado. La SCM busca optimizar flujos de productos, información y capital desde el proveedor hasta el cliente, utilizando innovaciones tecnológicas y nuevas estrategias empresariales.