La nutrición celular es fundamental para el bienestar del organismo, pues permite a las células obtener los nutrientes necesarios para sus funciones vitales y prevenir enfermedades. Se clasifica en autótrofa, donde las células sintetizan sus propios nutrientes mediante fotosíntesis, y heterótrofa, que implica la obtención de nutrientes de otros organismos. Ambos tipos requieren varios nutrientes esenciales y mecanismos de transporte para su adecuada función.