La obesidad y el sobrepeso son considerados epidemias globales, con un aumento notable en la prevalencia entre niños en los últimos 20 años, especialmente en países desarrollados. La obesidad se relaciona con enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial, afectando la salud cardiovascular de los jóvenes. Es crucial detectar y prevenir a tiempo estas condiciones para mejorar la calidad de vida y evitar complicaciones futuras.