En un pueblo lejano había un hermoso jardín llamado Aseret que fascinaba a una niña de 7 años llamada Anita. Sin embargo, los aldeanos temían el jardín y lo evitaban. Un día, un aldeano persiguió a Anita hasta el jardín y comenzó a destruirlo. Más tarde, cuando los aldeanos vieron lo maravilloso que era, ayudaron a reconstruirlo y aprendieron a apreciar y cuidar la naturaleza.