La oferta complementaria incluye restaurantes, transporte, establecimientos recreativos y otros servicios que no son alojamiento o transporte principal pero que forman parte de la experiencia turística. La gastronomía y enología de una región a menudo constituyen una importante atracción turística, con rutas culinarias que resaltan platos y bebidas regionales. La oferta de transporte incluye opciones aéreas, terrestres, marítimas y ferroviarias.