El documento compara las prácticas ambientales de la generación actual con las de generaciones pasadas. Señala que aunque en el pasado no se hablaba de "onda verde", muchas acciones diarias como reciclar botellas, usar menos electrodomésticos y transportarse a pie o en bicicleta tenían un impacto ambiental menor. Concluye sugiriendo que la generación actual no debería juzgar a las generaciones pasadas por carecer de conciencia ecológica cuando en realidad sus estilos de vida eran más sustentables.