La teoría química del origen de la vida propone que las moléculas se agruparon formando asociaciones más complejas a lo largo de miles de millones de años, dando origen a las primeras células. Según esta teoría, compuestos orgánicos complejos surgieron en la Tierra primitiva debido a la alta concentración de moléculas como el metano y el amoníaco. Estos compuestos disueltos en los océanos dieron lugar al "caldo primordial", del cual surgieron las primeras formas de vida.