Pablo Iglesias, líder de Podemos, fue identificado como un contacto clave de la red abertzale Herrira, que apoyaba a los presos de ETA, según documentos interceptados por la Guardia Civil. Iglesias participó en un mitin proetarra en 2012 y envió un mensaje de apoyo a Herrira en un evento en Pamplona. La operación contra Herrira condujo a 18 detenciones y la suspensión de sus actividades, revelando intervenciones para extender su mensaje en Madrid.