Este documento presenta una versión del Padre Nuestro adaptada para educadores. Reza para que los educadores comiencen su día con espíritu fraterno y sean luz para sus estudiantes, para que el nombre de Dios se haga visible a través de sus buenas obras, y para que ayuden a construir una sociedad renovada por la fraternidad. Pide también pan para compartir con los estudiantes, perdón por sus limitaciones y desalientos, y protección contra tentaciones como dar una enseñanza comprometida o perder la confianza