El documento presenta una escena en un hospital donde una recién nacida fallece a los tres días de vida debido a una enfermedad viral. Las enfermeras registran meticulosamente los datos de la bebé para analizar la enfermedad. La madre, de solo 18 años, llora desconsolada. Kira, una enfermera residente, comienza a cuestionar su capacidad para seguir presenciando tantas muertes infantiles. Más tarde asiste a una reunión del Senado donde se discuten posibles soluciones a la crisis de mortalidad infantil.