El documento describe tres elementos importantes que deberían estar presentes en un patio escolar: 1) Elementos fijos como árboles, bancos y agua que brindan sombra, refugio y ambientes variados; 2) Materiales sueltos como arena, pelotas y tubos que permiten la creatividad y el descubrimiento; 3) La participación de los adultos a través del diálogo, el juego y el mantenimiento para crear un espacio seguro donde los niños puedan aprender y desarrollarse.