El documento describe la historia de las peleas de gallos, desde sus orígenes en Asia hasta su llegada a España y otros países. Explica que originalmente el gallo era venerado en algunas culturas por razones religiosas. También menciona que las peleas de gallos han existido por mucho tiempo en España e incluso fueron practicadas y disfrutadas por presidentes estadounidenses en el pasado, aunque ahora son ilegales en muchos lugares.