Este cuento describe el encuentro del narrador con una mujer misteriosa en una playa. Sus miradas se cruzaron y él se sintió atraído por sus curvas y su forma elegante y hipnótica de moverse. Todos los presentes quedaron impresionados por la belleza y gracia de sus movimientos, como si fuera una sirena que había salido del mar para mostrarles su arte. El narrador duda si volverá a ver tal perfección encarnada en una mujer.