El documento presenta las demandas del movimiento estudiantil chileno de 2011. Pide una educación pública, gratuita y de calidad como un derecho constitucional. Exige aumentar el gasto público en educación superior para financiar la gratuidad, becas estudiantiles y universidades estatales. También solicita democratizar el sistema a través de una mayor participación estudiantil, prohibir el lucro y mejorar el acceso con equidad.