El documento compara la matanza anual de focas en Canadá con el número de abortos que se realizan en España cada año, cuestionando si el aborto debería considerarse un progreso. Argumenta que tanto las focas como los fetos son seres indefensos que son asesinados, y que el aborto ha existido desde tiempos antiguos cuando los bebés eran abandonados. Insta al lector a oponerse al aborto y apoyar la vida.