El Plan Schlieffen buscaba invadir rápidamente Francia a través de Bélgica para rodear y destruir las fuerzas francesas e inglesas de un solo golpe e iniciar el ataque sobre Rusia, pero la estrategia no tuvo éxito ya que las tropas alemanas se vieron expuestas y obligadas a replegarse de Francia hacia el norte, poniendo fin definitivo al plan.