La novela No se lo digas a nadie narra la vida de un joven de la burguesía limeña que descubre su identidad homosexual y cae en la espiral de la drogadicción, aunque luego logra aceptarse a sí mismo. La novela destaca por su diálogo y percepción de la sociedad peruana, además de ser una lectura reveladora según Mario Vargas Llosa.