El documento discute si un cristiano puede ser poseído por un demonio. Algunos dicen que no es posible, mientras que otros dicen que un demonio puede estar en el cuerpo de un creyente sin poseerlo. El documento también analiza varios pasajes bíblicos y concluye que a menos que el contexto indique lo contrario, las referencias a "espíritus" se refieren a disposiciones del corazón y no a demonios independientes. Finalmente, el documento enlista posibles evidencias de opresión espiritual como pensamientos, sentimientos