El proceso de funcionamiento de un pozo petrolero comienza con la identificación del área mediante ultrasonido, luego se adecua el terreno y se instala la torre de perforación. Se utiliza una broca unida a una tubería y barra para perforar cientos de metros hasta alcanzar la formación petrolífera, luego se retira la broca y se introduce una sonda y tubería de revestimiento. Finalmente, se cementa la tubería, se realiza el cañoneo para limpiar la formación y extraer el petróleo a la superficie.