Este documento narra la historia de una anciana que quedó viuda a los 80 años. Sus hijos no querían que viviera sola ni en un asilo de ancianos. La nieta de 4 años ofreció que viviera con ella, por lo que se fue a vivir con su hijo menor y su familia. Sin embargo, su hijo y nuera la trataban mal y la relegaron a comer sola en un rincón. Un día, la nieta dijo que estaba construyendo una mesita para que sus padres comieran cuando fueran viejos, lo que conmovió al padre y