El documento describe cómo el conflicto armado interno en Colombia ha afectado negativamente a Ecuador a lo largo de las décadas. Los grupos armados colombianos cruzan frecuentemente la frontera hacia Ecuador, lo que ha tensado las relaciones bilaterales y ha traído emigrantes colombianos que compiten económicamente con los ecuatorianos. El gobierno de Ecuador se queja de que es una víctima del conflicto colombiano a pesar de no ser responsable, y ha amenazado con deportar colombianos ilegales.