La empresa tuvo un crecimiento en sus activos de 51% entre 2019 y 2020, aunque también aumentó su deuda en un 49%. Las ventas crecieron levemente pero la utilidad se mantuvo similar al año anterior. Los indicadores financieros muestran una liquidez aceptable pero bajos márgenes de rentabilidad, lo que sugiere oportunidades de mejora en la eficiencia operativa de la empresa.