La taxonomía de Bloom clasifica los objetivos y habilidades de aprendizaje en seis niveles progresivos: conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación. El psicólogo Benjamin Bloom desarrolló esta taxonomía para facilitar la comunicación sobre el aprendizaje. Más tarde, la taxonomía fue revisada y adaptada para la era digital, con propuestas para usar aplicaciones y herramientas tecnológicas en cada nivel de pensamiento.