La autoestimulación es una práctica normal y saludable que permite el desarrollo sexual, la liberación de deseos e impulsos, y la preparación para encuentros sexuales. No causa daños físicos o mentales cuando se realiza de forma moderada y privada. Puede mejorar la salud y el bienestar físico, mental y sexual de las personas. Solo en raras ocasiones cuando se vuelve una obsesión puede causar problemas.