El retablo del altar mayor de la catedral de Zaragoza fue realizado entre 1512 y 1518 por Damián Forment. Presenta tres escenas monumentales de la vida de la Virgen María y siete escenas más pequeñas en la predela. Aunque el estilo es gótico, las figuras muestran características renacentistas. Completan el retablo estatuas de santos y medallones con el autorretrato de Forment.