La Catedral de Salamanca es una de las últimas manifestaciones del arte gótico en España, cuya construcción se extendió desde 1513 hasta 1733. Es notable por su fachada principal profusamente decorada y sus portadas, especialmente la Portada de Ramos con relieves de la entrada de Jesús a Jerusalén. El interior tiene planta de cruz latina con bóvedas estrelladas y numerosas capillas, y alberga obras importantes como el cimborrio y la Capilla Mayor.