La fibra óptica transmite datos a través de pulsos de luz que viajan por un fino hilo de vidrio o plástico. Se usa ampliamente en telecomunicaciones debido a que permite enviar grandes cantidades de datos a largas distancias a alta velocidad e inmune a interferencias. Los semiconductores como el silicio pueden conducir electricidad dependiendo de factores como la temperatura, y los superconductores exhiben resistencia cero y expulsan campos magnéticos por debajo de una temperatura crítica.