El documento describe el Parque Nacional de Kakadu en Australia, el cual ha estado habitado de forma ininterrumpida durante más de 40,000 años y contiene pinturas rupestres, petroglifos y yacimientos arqueológicos que revelan la historia de los pueblos indígenas que han vivido allí. El parque también alberga una gran diversidad de ecosistemas y especies de flora y fauna endémicas.