Este documento describe los puntos más vulnerables del cuerpo humano y técnicas de defensa personal efectivas para atacar esos puntos. Los niveles más altos de vulnerabilidad incluyen la cabeza, cuello y laringe. Técnicas como apretar los dedos del agresor, darle un rodillazo en los genitales o pisotear su pie pueden causar dolor y permitir escapar. El documento también recomienda técnicas para defenderse de agarres como morder el brazo del agresor o aplicar presión a puntos