El tuneo de automóviles, o la modificación de sus características mecánicas y de apariencia, se ha practicado desde hace mucho tiempo, especialmente en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. El tuneo implica cambios en la mecánica para mejorar el rendimiento y también modificaciones estéticas externas o internas para lograr una apariencia original y personalizada, aunque las modificaciones mecánicas deben ser homologadas legalmente para que el vehículo pueda circular.