El niño Nicolás conoce a un mago misterioso que le da un anillo mágico que le permite acceder al mundo de los magos. Allí aprende sobre conceptos matemáticos como números primos, MCM y fracciones. Un día es secuestrado por magos malvados pero logra resolver sus pruebas matemáticas y es liberado, aprendiendo la importancia de las matemáticas. Más tarde, su amigo el perro T-Bone y el agente Sebastián visitan el mundo de las fracciones con la ayuda del Gran Mago.