El antiguo Hospital San José en Santiago de Chile data de 1841 y sirvió originalmente como un lazareto para tratar enfermedades infecciosas como la tuberculosis y la viruela. Fue administrado por monjas y jugó un papel importante en la atención de salud pública en Chile. Aunque dejó de funcionar como hospital en 1999, el edificio histórico fue declarado Monumento Nacional en 2000 debido a su valor arquitectónico y legado histórico.