Windows 8 permite vincular una cuenta de Microsoft para acceder a servicios como Outlook, Xbox Live y Windows Store desde cualquier dispositivo. Requiere un procesador de 1 GHz, 1 GB de RAM (32 bits) o 2 GB (64 bits) y espacio en disco de 16 GB o 20 GB, respectivamente. El proceso de instalación guía la creación o selección de particiones, la configuración de la cuenta, el nombre del equipo y el color de escritorio, finalizando con la nueva interfaz Metro.