Para instalar Windows 8 se necesitan los archivos de instalación, que pueden estar en un DVD, USB, disco duro externo, carpeta local o red. Los requisitos mínimos incluyen un procesador de 1GHz, 1GB de RAM (2GB para 64 bits), 16GB de espacio en disco (20GB para 64 bits) y una tarjeta gráfica compatible. La instalación implica introducir el medio de instalación, aceptar los términos de licencia, y elegir entre actualizar o instalar de nuevo en una partición vacía.