El desarrollo comunitario es un proceso sistemático que busca mejorar las condiciones socioeconómicas y culturales de una comunidad a través de la participación organizada de sus miembros. Este proceso incluye fases de diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación de proyectos, considerando las necesidades locales y fomentando la cooperación entre la comunidad y las autoridades. La intervención comunitaria es esencial para el crecimiento social y psicológico, apoyada por un enfoque multidisciplinario que permite la creación de programas adaptados a las problemáticas específicas de cada comunidad.