Joan Miró fue un pintor, escultor y ceramista español considerado uno de los máximos representantes del surrealismo. Inicialmente mostró influencias de estilos como el fauvismo y el cubismo, pero luego desarrolló una pintura más plana con cierto aire naïf. Tras instalarse en París, su obra adquirió un carácter más onírico coincidiendo con los principios del surrealismo, al que se incorporó.