La seguridad en la industria minera es crítica debido al uso de explosivos, que deben ser manipulados y almacenados de manera segura siguiendo estrictas regulaciones. Los explosivos se clasifican en primarios (iniciadores) y secundarios (básicos), cada uno con requisitos específicos de manejo y almacenamiento. Además, se deben considerar aspectos como el transporte seguro, el mantenimiento de polvorines y la gestión adecuada de explosivos deteriorados.