El documento describe los sueros antiofídicos, que han sido un recurso terapéutico fundamental para el tratamiento de mordeduras de serpiente. El primer suero antiofídico fue desarrollado por Albert Calmette en el Instituto Pasteur, mientras que Vital Brasil desarrolló los primeros sueros monovalentes y polivalentes para América del Sur y Central en 1901. Los sueros antiofídicos son soluciones salinas de inmunoglobulina equina purificada y se usan para neutralizar las toxinas de las mordeduras de serp