Los Principios de la Animación fueron creados en la década de 1930 por los primeros animadores de Disney para dotar de movimiento y vida a los personajes animados. Estos principios incluyen técnicas como el encogimiento y estiramiento para mostrar peso y volumen, la anticipación para añadir impulso a las acciones, y la exageración estratégica de proporciones para enfatizar la animación sin parecer irreal. Aún hoy, estos principios fundamentales se aplican en la animación 3D moderna.