Los problemas sociales en México incluyen la violencia de género, con un alto índice de feminicidios y una notable desconfianza hacia las instituciones públicas que dificulta la denuncia. Además, la pobreza y la desigualdad persisten como desafíos significativos, afectando a distintas dimensiones como la educación y la salud, y aproximadamente la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza. También se destaca el fenómeno de la delincuencia juvenil, relacionado con la percepción negativa en los medios de comunicación y las condiciones de vida desfavorables de los jóvenes.