Entre los 9 y 10 meses, los bebés mejoran su movilidad gateando y se vuelven más hábiles con sus manos, pudiendo coger objetos pequeños. También perfeccionan su visión para seguir movimientos rápidos y distinguen sonidos similares. Se proponen actividades como gatear por un camino de flores para recogerlas, meter y sacar objetos de contenedores, y fabricar sonidos golpeando tapas de botes.